El Desert de les Palmes, fue declarado paraje natural protegido de la Comunitat Valenciana el 16 de octubre de 1989 (DECRETO 149/1989 DOGV 1173, 31/10/1989). Enclavado en la provincia de Castellón forma parte de cinco términos municipales: Cabanes, Benicàssim, la Pobla Tornesa, Borriol y Castellón de la Plana. La superficie protegida ocupa un total de 3200 ha. y su cota máxima corresponde al pico del Bartolo (729 m), desde donde se observa, en días claros, la Reserva Natural Marina de las Islas Columbretes.

Esta sierra litoral nos ofrece gran riqueza natural, histórica y social, siendo muchos los tesoros que esconde entre sus barrancos, y que fueron determinantes a la hora de declararlo paraje natural.

El clima del parque se caracteriza por ser mediterráneo, su cercanía al mar le dota de unas características climáticas especiales, debido a los vientos de levante que, cargados de humedad, provocan nieblas permitiendo la formación de microclimas más húmedos.

El paisaje que podemos contemplar hoy en día se encuentra en fase de recuperación tras los incendios ocurridos en los años 1985 y 1992.

EL LUGAR.

Está situado entre los montes Bartolo, Montornés y las Agujas de Santa Agueda. Su cúspide el monte San Miguel, 729 m.

El nombre “Desierto” no está referido aquí a un significado geográfico, sino espiritual, “ Desierto “ denominan los P.P. Carmelitas a los lugares retirados para la oración y recogimiento del espíritu. Llamado de las Palmas por los típicos arbustos de flora mediterránea conocidos como “ Palmas ó Margallons “, muy abundantes por estos parajes. El día 2 de febrero de 1694 se inaguró la vida Carmelitana en este Desierto.

EL MONASTERIO.

El primitivo Monasterio se comenzó en 1697, poco tiempo después fue destruido por unos fuertes temblores que azotaron la zona, hoy se conservan las ruinas, conocidas como Convento viejo. El actual Convento, se inaguró en 1788, al mismo tiempo que se construían las distintas Ermitas que existen hoy en día.

LA IGLESIA.

Data del mismo tiempo que el Monasterio, aunque ha sido restaurada más recientemente. El Cristo (talla de madera) que acoge al visitante con los brazos extendidos, es obra del pintor y escultor Castellonense J.B. Porcar. Bajo la cúpula hay cuatro hornacinas con las Imágenes de la Virgen del Carmen, el profeta Elías con la espada flamigera (Padre espiritual de los Carmelitas), San Juan de la Cruz y la Transverberación de Santa Teresa, visión que relata la misma Santa en su autobiografía. En la parte superior pueden admirarse cuatro murales antiguos con escenas de la vida de Santa Teresa (Patrona del Monasterio).

EL PANTEÓN.

En la cripta figuran las lápidas de los religiosos que murieron durante la guerra de 1936. Se puede apreciar la talla del Cristo crucificado y la artística vidriera que representa a la Virgen amparando bajo su manto a todos los Carmelitas. En la antesala del Panteón, se venera una Imágen de Ntra. Sra. del Monte Carmelo.

EL MUSEO.

Primera sala :
Objetos de farmacia, ciencia a la que se dedicaron los moradores del Desierto. Instrumentos primitivos con los que los frailes iniciaron aquí la elaboración del famoso Licor Carmelitano. Cerámicas de gran valor, entre ellas “ La oración del ermitaño Carmelita” que, a decir de algunos especialistas, es la mayor y mejor cerámica de España y las estaciones del “Viacrucis” de gran calidad artística.

Segunda sala :
Un Terno y una capa pluvial, bordados en oro, son de destacar las 365 figuras de su trama. Un conjunto de óleos y dibujos de Porcar, gran admirador del Desierto.

Tercera sala :
Llamada “ Sala Capitular” lugar venerable, se celebraban las reuniones conventuales, se conserva intacta. Hay que destacar el Crucifijo de Carmelo Vicent (discípulo de Benlliure), cuadros de Viladomat, algunos atribuidos a Meng, a Ribera y a Juan de Juanes. La colección de cuadros sobre la vida de Cristo tienen la particularidad de mostrar las señales de las cuchilladas que les propinaron cipayos y micaletes.

Cuarta sala :
Antigua biblioteca del convento, aquí escribió el Beato Enrique de Ossó varios libros, entre ellos el célebre “Un cuarto de hora de oración”, best-seller en su tiempo. Dignos de mención son: la Custodia Carmelitana en plata y oro, de Porcar. Talla románica de Ntra.Sra. de la Alegría (s. XIV). Cristo bizantino (s. XII). Imágen de Jesús y una Terracota Josefina de la Escuela de Salcillo. Virgen del Buen Consuelo, Madre espiritual del Desierto (alabastro policromado s. XV). Pinturas de Vergara y de Fray Angélico (fraile que vivió en el monasterio, discípulo de Garnelo y Benlliure). Dos vitrinas contienen reliquias, autógrafos y libros de Santa Teresa, entre los que destaca la primera edición de sus obras completas editadas por Guillermo Foquel en Salamanca en el año 1588 y su biografía escrita por su confesor Fray Diego de Yepes, edición del año 1606.

EL CENTRO DE ESPIRITUALIDAD:

Ubicado en el ala norte del Monasterio, fue inagurado en Septiembre de 1971. Está atendido por Carmelitas Misioneras Teresianas.

El centro es el primero que la Orden estableció en España después del Concilio Vaticano II, ininterrumpidamente acoge a cuantos, por el silencio, la reflexión y la oración quieren encontrarse con Dios.

LA CASA DE ORACION:

Emplazada cerca de la antigua portería del Desierto, la habitan religiosas Carmelitas Misioneras que acogen a cuantas religiosas y seglares quieran hacer una fuerte experiencia de oración, de “Desierto”, en completo silencio.

El Centro de Espiritualidad y la Casa de Oración no pueden visitarse, dado que siempre se encuentran en ellos personas dedicadas al ejercicio de la oración.

EL ENTORNO:

Una perfecta armonía entre el mar y la montaña constituyen uno de los principales atractivos de Benicàssim, el Desierto ofrece una magnifica panorámica de toda la zona costera, pudiéndose ver en días claros las Islas Columbretes.

Entre la vegetación de este bello paraje, destacan los pinos, Carrascas, palmitos ó “Margallons” y gran cantidad de plantas aromáticas como el tomillo y el romero. Diseminadas por la zona, se encuentran numerosas fuentes naturales y Ermitas que invitan al descanso y al disfrute de la naturaleza.

Los amantes del senderismo ó mountan-bike, podrán disfrutar de sus numerosos caminos y sendas, algunas señalizadas que nos conducen por tranquilos parajes, donde será fácil divisar algún conejo, liebre, perdiz, tordo ó ardillas.

El Centro “La Bartola” escuela taller ubicada en el Desierto de las Palmas, ofrece información general del paraje, exposición monográfica, sala de proyecciones y rutas ecológicas.

ANTIGUO MONASTERIO CARMELITA: HISTORIA

Puesto que en la zona abundaban, y todavía hoy abundan, los palmitos (Chamaerops humilis), el parage pasó a denominarse Desert de les Palmes.

Las tierras del Desert de les Palmes han estado pobladas desde el neolítico, aunque su historia comienza realmente con la llegada de los Padres Carmelitas. Uno de los fundadores y personajes más emblemáticos del Desierto fue fray Bartolomé, del que cuentan que, tanto le gustaba subir al monte de San Miguel que actualmente por todos es conocido como el Bartolo.

La presencia de los Carmelitas ha legado dos de las construcciones más emblemáticas del paraje: el antiguo monasterio, del que sólo quedan sus ruinas al ser destruido por unas fuertes lluvias, y el monasterio nuevo, donde residen actualmente los monjes.

Provincia de Castellón, Comunidad Valenciana